La sementera

Escucha el ruido místico y profundo
Con que acompaña el alma primavera
Esta labor enorme que se opera
En mi seno fructífero y fecundo.

Oye cuál se hincha el grano rubicundo
Que el sol ardiente calentó en la era.
Vendrá otoño que en mieses exubera
Y en él me mostraré gala del mundo.

La madre tierra soy: vives conmigo,
A tu paso doblego mis abrojos,
Te doy el alimento y el abrigo.

Y cuando estén en mi regazo opresos
De tu vencida carne los despojos
¡con cuánto amor abrigaré tus huesos!


Poema La sementera - Manuel José Othón