Viento que no quema

Hacia la ilusión de un escondite
el enjambre ya es bosque y mendiga
terrones de certeza.
Escucha, secreto de los lobos.
Ranuras por donde derramas
leche del mundo enardecido.
¿Y el puñado de arena entre palabras?
Escucha, secreto de los lobos.
La palabra amor se hace
como piedra volcánica sin padres.
Marchitar helechos en la cueva.
Escucha, secreto de los lobos.
El ojo aspira la cera ermitaña
de viejas procesiones a la herida.
¿Mira el ojo de esta aguja a su hilandero?
Escucha, secreto de los lobos.
El viento devora oscuridad,
devora fuego.


Poema Viento que no quema - Manuel Lozano