La buena tiniebla

Una mujer desnuda y en lo oscuro

Genera un resplandor que da confianza

De modo que si sobreviene

Un apagón o un desconsuelo

Es conveniente y hasta imprescindible

Tener a mano una mujer desnuda

Entonces las paredes se acuarelan

El cielo raso se convierte en cielo

Las telarañas vibran en su ángulo

Los almanaques dominguean

Y los ojos felices y felinos

Miran y no se cansan de mirar


Poema La buena tiniebla - Mario Benedetti