Intermezzo

Vamos al aquelarre. En la sombría
Cuenca de la montaña, las inertes
Osamentas se animan a los fuertes
Gritos que arroja la caterva impía.

Van llegando sin Dios y sin María,
Présagos de catástrofes y ~muertes…
Pienso que el cielo llora. . . ¿No lo adviertes?
Venus es una lágrima muy fría.

Tras nahuales y brujas el coyote
Ulula clamoroso, y aletea,
Sobre el negro peñón; el tecolote.

La lechuza silbando horrorizante
Se junta a la fatídica ralea
¡y el Vaquero Marcial llega triunfante!


Poema Intermezzo - Manuel José Othón