Señor de los Milagros
Señor de los Milagros, cuya presencia data
de por el mil seiscientos en valles calchaquíes;
Señor, en Cruz tan negra, contra rayos de plata,
con heridas sangrantes que cuajan en rubíes.
¿Dónde quedó tu manto de púrpura escarlata,
patrono de maizales que en esplendor engríes;
tendido en algún monte que a lo lejos se achata,
da color a las rocas y a ceibos carmesíes?
Decoran las montañas cardones corpulentos,
violetas y amarillos alternan con el verde,
mientras suena incansable el rumor de los vientos,
rumor que con la tarde, fatigado, se pierde;
y entonces la Quebrada te recibe entre flores,
bajo el temblor del cielo todo astros brilladores.
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Colaboración poema con voz: Juan Carlos Fustinoni