El milagro

Señor, clavaron la flor
Casta de tu anatomía,
Y al llegar el tercer día
Se hizo perfume tu amor.
Tu cuerpo surgió, Señor,
Incólume de los muertos;
Y, al sembrar todos los huertos
Desde una cruz de piedad,
Te cupo la humanidad
Entre los brazos abiertos.
Señor, una islita triste
Perdió sus dones de hada
-alondra crucificada
En su jaula sin alpiste-.
Una corona reviste
De espinas su corazón;
Es en tu admimstración
Un punto en la lejanía,
Pero sueña todavía
Con una resurrección –


Poema El milagro - Luis Mario