I greja do carmo

Como la luz, es negra la osamenta

Del día, ése que contemplas desviando su imagen

Hacia adentro, suponiendo que en la ciudad

La primera claridad del alba aún no ha venido del todo.

Contra un cielo con nimbos

Se elevan ojivas que nada sostienen

Sino el tapiz fugaz de los pájaros.

Un sepulcro recuerda que hubo un tiempo

En que vitrales e incensarios

Dieron al olvido un murmullo de Historia,

A eso que ya, tan bellamente roto,

Mantiene apenas un rescoldo de incendio

Abierto como está y tanto aire.


Poema I greja do carmo - Juan Ramón Mansilla