No hubo nada

(en el funeral de mi tío Juan)

Hubo nubes y viento y un sol que no sabía
qué hormigas eran ésas camino de los pozos,
qué alimento llevaban a la tierra
sobre sus hombros, quién se había ido.

Hubo nubes y lágrimas y el hueco
que se queda en el pecho
de aquellos que se quedan.

Una vez más la muerte congregaba a sus súbditos.
Era el día más largo del año.
Era el día de su santo y el mío.

Hubo nubes y nada qué decir.
Se murió el hombre que me dio su nombre.
La tarde dijo pájaros. La iglesia
puso su hisopo seco, su responso.
Lo demás era luz, memoria, nada.

En la veleta, al viento, un corazón
clavado en una flecha. O al revés,
una flecha calvada en lo que hubo.


Poema No hubo nada - Juan Vicente Piqueras