He perdido el apetito

Y masticamos lágrimas
Sofocándonos de calor.
Pedacitos de palabras
Se nos adhieren a los dientes,
Y en vano tratamos de escupirlos
Y caen de nuestra boca torpemente.
Las sílabas corren de comienzo a final.
Se tropiezan y caen,
Y las vomitamos
Hasta que yacen confundidas,
Perdidas en todo sentido.
Palabras decapitadas.
Mutiladas.
Torturadas.
Todas visten uniforme,
Y se ocultan detrás de un antifaz.
Caen silenciosamente sobre orejas muertas.
Se nos escapan de nuestras lenguas,
Y las cuerdas vocales ya no significan nada.
Meros trocitos de carne insípida
Que ahogan el lamento del necio.
Las preguntas no cesan,
Pero la maquinaria se oxida
Y cuando lentamente deja de funcionar,
Sólo se escucha un grito sordo
Interrumpiendo el silencio de la noche.
La gente se despierta atemorizada,
Se abraza a sus seres queridos.
La mujer trastornada no tiene a nadie.
Sólo se tiene a sí misma para abrazar.
Y su temor es de doble filo,
Ya ha oído aquel grito en otra ocasión…


Poema He perdido el apetito - Silvia Cuevas Morales