Golpes de ausencia

Ascendencia.
No, no hizo falta el desengaño
De mi niñez distante de tus besos,
Ni subrepticias escapadas
Con una flor silvestre al cementerio.
No, no fue necesario
Que estrangulara penas mi soga de silencio,
Ni que fuera a la tumba campesina
Para extraer tus restos.
No, tampoco hizo falta
Que buscara tu imagen en todos mis espejos
Y que siempre una sombra – esqueléticamente –
Se llevara tu cuerpo.
Para quererte, padre,
Fue mucho el sacrificio que se adhirió a mis huesos,
Y ahora nada importa
Para decirte que te quiero.
Te quiero, si, en el éter de tu adiós
Prematuro, egoísta, lastimero…
A pesar del reproche por tu viaje
Y a pesar de mis lágrimas de huérfano.


Poema Golpes de ausencia - Luis Mario