Apaga la ciudad y deja
Esta calle de palabras deslucidas
Con sus noches de alfabetos y de moscas
En los tejados un gato
Y el chasquido de las sombras
Que devoran los últimos despojos
De las líneas que trazamos.
Ya la luz es un recuerdo
Donde el claro abanico despuntaba
Y el aroma del jazmín
Rueda del templo
De una hoja de papel.
Es muy tarde en la ventana
Rodeando el cielo de mármol
Y las sombras que formamos
Se comban de frío en la pared.