En kelmscott manor

Sobre el musgo peinado,

Sobre la losa negra

Que confirma tus pasos,

Mira el tendón del agua,

El relieve fluyente

Que tira de la orilla y de los juncos

Palidecidos, donde el agua

Huye de sí, en el umbral

Del remanso, de su negrura

Tibiamente limosa. Van

Por el río tus ojos, por su piel ocelada,

Entre motas de luz

Que enmadejan el aire,

Y su fluir revela

Las formas de la calma, el molinillo

De plegarias del día, el hila que te hila

De la contemplación más pura,

Cuando nada se espera,

Cuando mirar es sólo

Subida a otro mirar, ahora,

En un tiempo anterior a la mirada.


Poema En kelmscott manor - Jordi Doce