El violín

El violín, arco y cuerda,
Terciopelo y cuchillo,
En las manos de Paganini,
Más bien en su mente,
Ni siquiera en su mente,
Ni en el aire, ni en lo abierto.
El violín, que no está en parte alguna.
El violín, como una arista de vidrio,
Como una punzada de color,
Como una congoja súbita, metálica y ardiente.
Y entonces, en el vientre
Asombrado de sí mismo,
En la abismada concha de terciopelo,
Espejo negro y sombrío, reflejo negro, púrpura apagado,
Resuena el amarillo del grito solitario,
Del profundo dolor, como si un hilo
Bajara del cielo por un ojo solo
Y atravesara silbando el subterráneo
Llevando al violín mudo,
Cortante como una sola lágrima.
El violín gira en sí mismo, dispersando.
Gira con él la llama púrpura.
Descienden hacia el centro los cuchillos.
Si al doblar una esquina


Poema El violín - Rogelio Saunders