Deberías de venir, ráfaga impura

Deberías de venir, ráfaga impura
para apoyarme en ti. Ciega o dormida
me dejaría llevar por lo podrido.

Si pudiera morirme, yo iría obscura
hacia tu soledad: presa en tu vida
se quedaría mi cuerpo estremecido.

Pero me quedo aquí, fría y cobarde,
tapándome la frente con las manos;
el alma envuelta entre la carne ilesa.

Y te quedas tú ahí arde que arde
quemando el aire de mis ojos sanos
fija y llameante en la creación espesa.


Poema Deberías de venir, ráfaga impura - Ana Antillón