Yo avizoro

Yo avizoro un mundo alzándose
Sobre el poder de su propia importancia.

Una nueva tierra y un nuevo cielo
Aquí, entre nosotros,
Y no en lejanos mundos accesibles
Sólo por la necedad telemática.

Yo chateo con Dios a toda hora.

Es decir: hablo conmigo mismo sin necesidad
De redes espectrales controladas por el Maligno.

Vivo mi propio Apocalipsis todas las mañanas
Al leer las noticias en los diarios.

Entreveo la marca de la Bestia en las sonrisas
Y sobre la frente de bellos modelos indigestos.

Yo exijo un mundo construido
Sin cielo y sin infierno. Un espacio
Libre para la mujer y para el hombre.

Aquí, en la tierra, cercano de mi mano
Y propicio al fuego de mis labios.
Un reino cuerpo, manos, cerebro, mente
Y semen, unidos en el abrazo de los espermatozoides
Y los óvulos. El reino de la carne para la carne.

Un reino neurona para la inteligencia.

Un espacio de luz, radical y glorioso,
Por sobre la oscuridad de estos días nefastos.


Poema Yo avizoro - Alfonso Chase