En pos de la ocasión de amar, mujer,
Salí de un sueño para estar contigo.
Atrás quedaron pan, razón y abrigo,
Y hacia delante solamente ser.
Por la necesidad de conocer
El mundo que hay en ti, tu paso sigo
Con una tenue luz como testigo
Y un corazón dispuesto a florecer.
Contigo, en la distancia, no hay olvido,
No nos raptan la duda ni la pena
Y una estrella nos guía hacia el encuentro.
Contigo, en tu presencia, mi latido
Es el tuyo también. Puesta en escena
Amando alrededor del mismo centro.