Canto ii

Epopeya desnuda de la paz no valorada:
Les cuesta a los próceres levantar los dolores que tienen
Pero viven audazmente otro día somalí, sudanés,
En cualquier gheto.
Se ha glorificado erróneamente como héroes de la guerra
A los muertos.
Sobrevivir no pertenece a la rutina.
Estamos condenados a vida
So pena de una muerte cotidiana.

Epopeya del amor y el sueño:
Las puertas que se abren adelante,
Adentro, al lado, están infectadas
Y, sin embargo, se besan
Con una pasión que los encierra
Y crean horarios de ilusiones.
El himno enarbolado del orgasmo
Está hecho de una sola raza.

Epopeya del lenguaje,
El abecedario de cada aliento,
“ese cuerpo hacia todo
Esos ojos abiertos.”

Epopeya de la lágrima
Mundo húmedo de resúmenes inauditos
Agua viva del río de los cuerpos.

La necesidad que mendiga a las manos disfrazadas
Gestos con ventanas, llantos de cocodrilo,
Tiburones sueltos en campaña.

Epopeya del mundo diario
Que, desde el silencio, cobardemente vemos.

La mítica Troya ya tuvo su canto.


Poema Canto ii - Luis Alberto Ambroggio