Almendras amargas

Viento, viento de nuevo en la tarde de octubre.

Mirando la calle pensaba en la muerte.

La muerte y él. Dos trazos paralelos

Que no habrían de cruzarse

Ni en el más improbable infinito.

Los fármacos, la fiebre, la tos.

La ventisca, la hojarasca.

Las convulsiones de fuera y las de dentro.

Señales de vida tan ciertas

Como el viento en la tarde de octubre

Y ese olor a almendras amargas en su alcoba

Antes y después de su fallecimiento.

Poema Almendras amargas - Juan Ramón Mansilla