Al desengaño de la fiereza del amor

Cuando me vuelvo a mí, y el dulce engaño,
Que en deleznables lazos busco y sigo,
Conozco al alma, aunque tirano amigo,
Por corto tengo el mal, por corto el daño.

Mas cuando no, con el dolor tamaño
Que el alma abraza, querelloso digo:
“¡Ciega mi enfermedad, duro enemigo!
¡Oh Amor, tal eres en tu enojo extraño!”

Cruel estrella se entregó a mi suerte,
Pues de ciegos recelos oprimida,
Desconociendo el bien, el mal advierte.

Mas sólo alienta en mí tan honda herida,
El ver que el tiempo, si me da la muerte,
El mismo tiempo me ha de dar la vida.

Poema Al desengaño de la fiereza del amor - Luis Carrillo de Sotomayor