Adiós a las cicatrices

La muerte ya te había dado de sus besos
De su cándida y fulminante bala
Uno y otro venía como un nuevo tesoro
Cuya señal de guarda quedaba en el pellejo.
Merecías otra despedida
No la que te dio el cirujano inalámbrico,
No la que te dio el descuido.
Tu paso no debió ir tras ese fruto
Debió quedarse presto,
Alejado de su colector fortuito,
Tu paso debió mantenerse
En el camino de los besos que sólo dejan
Su marca en el pellejo.


Poema Adiós a las cicatrices - Amilcar Colocho