A una dama que le tiró una naranjilla con agua de azahar

Dulce señora, no hallar
Fiel vuestra bala quisiera,
Pues siendo verde y de cera,
Me previene a no esperar;
Porque escondéis el azar
En lo hueco de lo verde,
Para que por él me acuerde
Que, con esperanza vana,
Cuanto en lo exterior se gana,
En lo sustancial se pierde.


Poema A una dama que le tiró una naranjilla con agua de azahar - Bartolomé Leonardo de Argensola