Ya no digo nada

Para qué parlotear como un extraño demente
Acostumbrado a su parque y a su grada
En medio de una inundación de transeúntes y automóviles
Para qué leer versos llenos de gestos e insultos
Por cada perro asesinado por Salud
En lugar de preocuparse también por tanto asaltante de la patria
Los que realmente tienen la rabia y que odian tanto al pobre
O se aprovechan de su ingenuidad
Para qué seguir con el rollo del resentimiento nacional
Si el mundo es una mierdita donde cada quien tiene un lugar asignado
Por los dueños del purgante ¡Ah! Bacterias pendejas
Lo mejor está por venir
He inventado silencios
Que siempre terminan por la ley de los contrarios
En truenos desmesurados con eco incorporado
Con mi bolsón de tela sucia deambulo por la historia
Repartiendo mi bando lleno de metáforas rezos
Lugares comunes y panfletos ¡Un hueso bien vale una canción!
Ustedes pasan y me miran con su sueño de clase media avergonzada
Las fotografías de sus títulos están más viejas y compungidas
Diógenes y El Talibán vagabundos de la ciudad
Son más buzos con su economía informal
Que todos los asalariados y desempleados absorbidos
Por el alza incontenible de los energéticos
Porque el genio de la lámpara de Aladino
Después de la golpiza con huesos y calaveras
Que le propinó el malvado brujo del norte
Se ha escondido bajo las aguas del Éufrates
Muy dura ha sido la lección
Después de las sobaditas de la pálida mano
Luego vino el vergajo de Satán
Alisten los cinturones de castidad
No se enhueven con más hijos
Que la mano sea peluda pero no superdura
Hay que unirse y platicar cómo darle en la nuca
A la premisa de Leo Strauss y a sus primados
El neoplatónico rescatado por los conservadores
De Washington y Wall Street
“Después del neolítico todo excedente de población
Ha sido eliminado por medio de la guerra”
Ya no digo nada
Desde ya sé que diagnóstico dirá la psiquiatría imperial
“¡Esquizofrénico y paranoico! Hay que internarlo
Y si es necesario hay que enrularlo con los choques eléctricos
Hasta que ya no se reconozca en el espejo”
El espacio inmediato viene saturado de tortillas más pequeñas o invisibles
En el delirio del hambre tendrás tu encuentro cercano de tercer tipo
Con los extraterrestres sin necesidad de plagiar
Las técnicas inalámbricas de los espiritistas
¿Cómo le va mi Seis? Supongo que Wells
Y así mis amigos de comunicaciones submínimas o subliminales
Y enemigos multitudinarios o indiferentes
Si me encuentran en la calle apártense
Porque siempre ando con la bragueta como oso hormiguero
Para que las ladillas de la lúcida locura salten
Y prueben su paracaídas del narcisismo salvadoreño
Y aterricen en el corazón de Liliput


Poema Ya no digo nada - Julio Iraheta Santos