Y nuevamente abril a flor de cielo
Abre tus manos tibias, y yo canto
El júbilo entrañable y el espanto
Que en mi sangre derramas con tu anhelo.
Amo la gravidez del alma, el vuelo
Por la caricia que hasta ti levanto,
Y el fuego triste hallado en el quebranto
De la distancia – aborrecible velo – .
Amor: abril, tu cómplice, desvía
La ruta del temor que disminuye
Y disfraza de fiesta su agonía.
Eres abril de nuevo, amor, y nada
Escapa de tu ser: todo confluye
A cobrar plenitud en tu mirada.