Vuestra condición que fue
a mí tan desconoscida
cuanto más mengua la vida,
tanto más cresce la fe.
Mas si vuestro merescer
es mayor que sé dezir,
¿cómo podré yo sufrir
lo que vos podéis hazer?
Y pues d’esta causa sé
qu’es mi muerte conoscida,
triste, ¿para qué guardé
tanta fe en tan poca vida?