Voy a escribir en negro y blanco
sobre el campo desdoblado
en la carreta de tinta evaporada.
Voy a pintar algunas cosas
que me faltan, reclinada
en la palma recordada y feliz
donde hojas analfabetas y difíciles
se dejan convencer de la palabra
que desnuda las cosechas
y se esparce como el polen
para salirse, ahora
de la breve memoria,
de las conchas del azúcar
siempre buscando el sonido del agua.
Voy a escribir en un pañuelo
bajo el ala del naranjo
las únicas palabras que me quedan.
Voy a dejarles lo que tengo
voy a escribir en negro y blanco.