VÉrtigo

Él dijo: sé práctica, nivela la euforia

Y la flaqueza, mesura el vértigo

De las cumbres y las simas.

Él, que nunca entendió por qué Sísifo

No se zafó de la piedra.

Que gustaba de largos horizontes

Y del clima calmo del invierno.

Imágenes del sosiego y la eternidad.

Lo dijo. Y un instante después

Habría de venirse abajo, sobre un suelo

Movedizo, bajo una luz más ciega.

Contuso, vacilante, exhausto,

Con una mano aferra las raíces.

Con la otra enciende su mechero.

Y cuanto más le vence el vértigo,

Más sujeta la esperanza. ¿Será vana?

Nunca se sabe.


Poema VÉrtigo - Juan Ramón Mansilla