Unos ojos bellos adoro

Unos ojos bellos adoro, madre;
téngolos ausentes, verelos tarde.

Unos ojos bellos
que son de paloma,
donde amor se assoma
a dar vida en ellos;
no ay, madre, sin vellos,
bien que no me falte;

téngolos ausentes, verelos tarde.

Son dignos de amar,
pues podéis creer
que no ay más qué ver
ni qué dessear;
hízelos llorar
y llorar me hazen;

téngolos ausentes, verelos tarde.

No sé qué me vi
quando los miré,
que en ellos me hallé
y en mí me perdí;
ya no vivo en mí
sino en ellos, madre;
téngolos ausentes,
verelos tarde.

téngolos ausentes, verelos tarde.


Poema Unos ojos bellos adoro - Jose Valdivieso