Últimas semillas antediluvianas

Llovía un verde augurio de triunfo,
Las raíces se abrían reiventando el mundo
eran el mundo
Pero alguien dijo: en el principio está el fin.
El verde era tan verde que nuevas manos
Bajaron a la tierra y desde la tierra
Miraron entrelazadas buscando el cielo.
Llovía porque había que comer
Dijo otro, y porque las manos son pala
Y son plato y porque cavaron hacia abajo
Y también hacia arriba, y entonces llovía.
Pero en el principio ya estaba el fin:
Quien mira desde arriba sólo ve lo oscuro,
Y allí estaba el gran círculo vicioso
Negro como la lenta agonía de la tierra,
Y entonces ya no dejó de llover.


Poema Últimas semillas antediluvianas - Mariano Shifman