Yo no sé si tú esperas todavía,
El gran amor con que soñaste en vano,
Que era un pozo en la tarde de verano,
Y era la sed que el pozo calmaría.
Yo sólo sé que estuvo cerca un día,
Cuando tú lo creíste más lejano,
Y fue una llama que se heló en tu mano,
Al separar tu mano de la mía.
Así fue: Poca cosa en el olvido,
Como el viento que llega y ya se ha ido
O la rama partida sin dar flor;
Pero no es culpa mía si tu hiciste
Una cosa vulgar, pequeña y triste,
De lo que pudo ser un gran amor.