Soneto de pedro de cáceres de espinosa

Sacad a luz de la tiniebla oscura
del Orco, a vuestra Angélica elegante,
cual su Eurídice tierno tracio amante,
aunque con más consejo y más cordura.

Bien pudo ser igual su hermosura,
y mucho el Orco al Orco semejante,
y que uno en Ebro y otro en Ebro cante,
mas grande es la distancia en la ventura.

Que aquella volvió el rostro inadvertida
a la prisión antigua, y no ha alcanzado
volverla el muerto Orfeo al ser perdido;

mas ésta, ya a la luz del sol salida
merced del canto de otro no igualado,
jamás verá la muerte ni el olvido.


Poema Soneto de pedro de cáceres de espinosa - Luis Barahona de Soto