Soliloquio

¿De qué te habrá hecho Dios, soledad mía?
¿De qué te habrá hecho Dios? Cuando se apague
La tarde, tú serás en la tiniebla
Una gota de luz en que buscarme.
Yo no sé si serás, soledad mía,
La dulce hermana del silencio grave.
¿Qué tendrás? ¿Qué tendrás que me hablas siempre
Cuando ya nunca nadie quiere hablarme?
¡Qué breve es la llamada del camino!
¡Qué breve el peso frágil de mi carne!
Más allá de mis noches no hay reposo;
Más allá de la vida… ¿quién lo sabe?
Soledad, soledad, en ti me pierdo
Para buscar mi lumbre en tus instantes.
Espero. espero siempre. Y en mi espera
Dispuse un hueco para ti en mi nave.
Y cuando surque yo el mar de la muerte
Y el postrer aire azote mi velamen,
Nada querré contigo en la otra orilla:
Contigo, soledad… ¡tengo bastante!


Poema Soliloquio - Ramón Graells Bofill