Schubert y najera

!Oid! que a tocar va la serenata,
Al compás de sentida melopea;
Canción que al aire su vibrar di lata
Y perdida en las sombras aletea! .. .
Es la música dulce donde gime
El alma triste que enfermó el destino;
Es la queja de Schubert, el subl ime
Con el canto de Nájera, el divino!
Ved cómo ¡ay! Parece que se enluta
La blanca sol fa en el atri l ya puesta,
Mientras que leve suena la batuta,
Su toque de señal para la orquesta.
Si lencio…que preludia y se derrama
El tímido raudal de sentimientos,
En notas que el oscuro pentagrama
Envía al son de pobres instrumentos!
¡Oid! .. . como se agitan y se elevan,
Como un enjambre volador las notas,
Y gimen y se quejan. . .cual si l levan
Cansada de volar las alas rotas.. .
Hay esperanzas, glorias fugitivas,
Tristezas y recuerdos en las pautas,
Que derraman sus lágrimas furtivas
Cuando susurran de dolor las f lautas.
Las cuerdas gimen del violín herido
Que tiemblan bajo el arco y se estremecen;
Y al través de las sombras del olvido,
Las muertas i lusiones aparecen. ..
La dulce voz del bandol ín que se queja,
Entre su caja de pintado aloe. . .
Y por el aire temblador se aleja,
El grito quejumbroso del oboe. . .
¿Por qué el laúd sus notas ha bajado,
Como el hondo gemido de algún duelo?
¿Por qué en su forma de ataúd cerrado,
Se escucha sollozar el violoncelo?
Y ríense, nerviosas y cascadas,
La bandurria y guitarra cuando suenan. . .
Cual si fueran las tristes carcajadas,
Que a su pesar en lo íntimo resuenan!
¿No oís que f lotan en la sombra quieta,
Con la canción que al cielo se levanta,
El alma soñadora del poeta,
Junto a el alma del músico que canta?
¡Oh Najera inmortal, ya nada existe
De aquel la noche, funeral, sombría
En que cerraste pensativo y triste,
El l ibro de Musset para Lucía!
¡La rubia soñadora te esperaba. .. .
Y tu alma, nostálgica en el duelo,
Como paloma al vuelo preparaba
Para cruzar la inmensidad del cielo!
De aquella noche que pasaste a solas,
Ya nada queda: el lago está apacible,
Y juegan otros cisnes en las olas. ..
Que rizan el viento de cristal movible!
¡Hay rosas nuevas que abren hoy su broche!
¡Otras aves y otros nidos hay ahora!
¡Pero ya no las flores de tu noche.. .
Las aves muertas que l loró la aurora!
La blanca novia que tocaba el piano,
Al l í junto a los niños y la anciana,
Bien te decía – al oprimir tu mano -,
Con tembladora voz: – Hasta mañana -!
Pasó la noche… y la apacible calma,
Con la luz de otro día vino a verte.. .
Cuando el beso deseabas de aquel la alma,
No lejos de “la pál ida. . .la muerte”.
Cómo palpita el corazón que siente
Volver la dicha del amor incierta;
Con Shubert sufro, porque estoy dol iente
Y l loro como Nájera a una muerta!
¡Ah! Virgencita, para siempre ida.. .
¿Cuándo también he de volver a verte?
Lentas pasan las horas de la vida,
Y en vano espero a la enlutada muerte!
Oíd. ..oíd que música tan triste. . .
Como el dolor que siente el alma mía!
¡Ay! tu poeta, con el verso hiciste
A esa canción más triste todavía. . .
¡Oh la triste y dol iente serenata,
Al compás de sentida melopea
Canción que al aire su vibrar di lata
Y perdida en las sombras aletea.. . !


Poema Schubert y najera - Manuel Álvarez Magaña