Salutación al ingenuo

Un ritmo suicida y obsceno que rompa las horas
un asco con voz de cristal que provoque a las sienes
no tienen mayor importancia que tu vida extraña
tu vida, que sopla las hojas de un libro ya inerte.

No olvides dictarle a tus manos en tono de rienda
No olvides que toda tu piel se divide en cuarteles
Que aquello que encuentras en voces que en versos se lavan
ni roza la red de sepulcro que entero te envuelve.

¡Ingenuo! ¡Aquí viene el ingenuo!
Ya viene cubriendo de frases las grandes preguntas
Ya viene, colgando su angustia en hojas con nombre
negando al instante, a la hora, su flor necesaria,
sus tintes precisos, punzantes, de Penas Mayores.

Haz arte, haz arte si puedes, si quieres llegar
a la cita sabiendo la hora, sabiendo, quizá,
tu altura, el tamaño del viento, algún otro detalle.

Y di ingenuo, di idiota, la vida, si cierta
andaba rendida entre otros renglones.


Poema Salutación al ingenuo - Julieta Valero