Rito y virgen

Su corazón late con hambre de pubis en mi ojo;
Late con gato pardo que densamente resbala a las terrazas de Aserrí,
Para encontrarse con una leyenda.
Así abre la ventana y la oprime el cautiverio con retrato repentino,
Con refrigerador y cocina desordenada,
O el lejano graznido que le demuestra la geografía del torbellino mientras resbala su blusa,
Con mordida de tigre, hasta el muslo; entonces,
Descubre la felicidad empozada en el estómago y el beso con un “te espero en la cama”
Para estrenar los asombros, o escuchar boleros de Leo Marini con mesa y vela,
O edredón de alcoba para alegrar la pelvis que Safo describiría con tenue danza
Y eternidad de vírgenes consagradas.


Poema Rito y virgen - Carlos Calero