Recuerdo

Yo no sé
por qué escogí aquella noche
la piedra fría de una fuente
para acompañar mi llanto.
Tampoco sé
por qué bebí la niebla
que cubría las estrellas,
ni por qué
un único instante de soledad
ciega de muerte unos ojos
y los sella para siempre.
Esa vez,
la luna sonreía tras el árbol,
y un olor dulzón
hizo estremecerse nuestras vidas.

Es difícil,
dolorosamente difícil
encontrar la clave perfecta,
la perfecta forma
de lo inexistente.


Poema Recuerdo - Carmen Borja