Propiciatorio con una genealogÍa de lluvias

Para Nélida Piñón
Debajo de los tules viene el humo.
Detrás de las puertas me abrigo al sol
De un aliento que sube por mis días.
La memoria de las lluvias ya está aquí:
¿A qué invocar lo exhumado, escalofrío?
Las escamas rasparían el ácido lechoso
Donde lees tu orgía, tu ágape, tu llanto.
¿A qué llamar a las matronas de la sumisión?
El miedo es una cerbatana que no arrojo.
El hambre, un río de sonajas vacías
En un cuerpo llagado.
Acaso la araña tenga sed sobre la tierra.
Esta lluvia feral borra las tumbas,
Labra mi cuerpo de arder hasta el principio.
¿Es que atisbas un velado nombre bajo diamantes,
El sacerdocio líquido de tus hijos?
Oculto la negra pelambre en este manto.
Entonces mi boca – la habitada – dice
El boscoso amor y su desierto.


Poema Propiciatorio con una genealogÍa de lluvias - Manuel Lozano