Obligado por la cerilla

El pez vela desaguó sus contornos
obligado por la cerilla de la vida.

Lo veo sin sus perfiles azules,
sin naturaleza que mostrar para la venta
de candelabros checos o indonesios.

Los desmembrados de la paz
se llevaron todo
menos el pez cerúleo,
triste en manos del fuego
y el desamparo de las pertenencias
más necesitadas para iluminar la risa.

Un nardo lloroso quedó atrapado en la parafina.


Poema Obligado por la cerilla - María Luisa Lázaro