Mi diestra sembradora

Sembrar puede cualquiera. Una semilla
Es una miniatura entre los dedos.
Puede volverse una explosión de rosas,
Un gigante de cedro,
Una sencilla dosis terapéutica
O el trigo del pan nuestro.
Sembrar puede cualquiera. Una semilla
Puede volverse cruz o cuna o techo.
Pero yo, que he nutrido mis raíces
Con la lluvia filtrada de tus besos,
Vivo bajo la sombra de tu siembra,
Y son mis versos
Frutos de tu faena agraria
Que charlan con el viento.
Estás en este espacio de mi vida
Donde impregnas tu incienso.
Tu amor llena de brisas marineras
Los pulmones exhaustos de mi tiempo.
Y claro, sembradora lo es cualquiera.
Una semilla es algo minúsculo en los dedos…
Pero velar el surco.
Ser guardiana del mágico proceso.
Luchar con el abono diario
Y con la mística ilusión del riego.
Aguardar por el parto de la tierra.
Participar de su misterio.
Ver que la vida crece, crecer con esa vida
Y transformarse en sol, oxígeno, sustento:
Eso es ser algo más que sembradora.
Y tú eres eso.


Poema Mi diestra sembradora - Luis Mario