María

María está germinando
Por dentro, su flor de carne;
Mágica flor milagrosa
Que es en sombras donde nace.
Han pasado nueve meses
Y antes de que se haga tarde
Cose paños noche y día
Sin saber qué color darles.
Su andar se ha vuelto pesado
Y ya no baja, como antes,
De dos en dos los peldaños
Cuando se asoma a la calle.
Ahora desciende despacio
Quizás porque intuye o sabe
Que se ha vuelto un vaso frágil
Que solo habrá de quebrarse.
Desnuda y frente al espejo
-extrañada de su imagen –
Palpa curiosa sus pechos
Y mide su vientre grande.
Cualquier día será el día:
Su flor brotará hecha carne
Y perfumará la estancia
De olor a leche y pañales.
Y una tarde,
María abrirá sus ojos
-los que sonreían antes –
Para dejar de ser niña
Y llorará como madre.


Poema María - Jorge Antonio Dore