Los ojos en blanco

Sobre la yerba estrujada,
bajo la fronda sombría,
te recliné desmayada
cuando la tarde moría.

Miré tu faz sonrosada
que pálida se volvía,
y sentí tu boca helada
bajo el ardor de la mía…

Y antes de que agonizante
quedara sobre tu flanco
clavado el viril anhelo,

¡miré en el supremo instante
hasta tus ojos en blanco
bajar el oro del cielo!


Poema Los ojos en blanco - José Juan Tablada