La promesa

Llégate a mí, sombra segura, anuncia

La postrera conjunción. Polvo dócil seré en tu seno

Infinito, mudo polvo. Acógeme: te esperaré sin pánico

En el umbral que elijas, te miraré a los ojos

Con el temblor prendido en la humedad

Del gesto. No hallarás lamentos en mi rostro,

Ni perdón, ni un aleteo de mi mano vibrará

Contra el ansia de tu pecho.

Sacia tu sed, bebe la médula del cuenco

De mis huesos. Acumúlame a ti.

Siembra tu sal sobre mi clara grieta:

Prometo ser un muerto silencioso.


Poema La promesa - Alfredo Buxán