La persiana está rota

La persiana está rota y el sol mete
un gajo de luz aquí en mi cuarto:
este largo renglón que entre dos sombras
paralelas se extiende horizontal
frente a mí en la pared, al pie del lecho.
No he descansado aún. La noche lleva
en su ola mansa enteros los despojos
de mi desalojada historia aún viva.
Prolongado mi insomnio, en su resaca,
que pronto acabará, solo en la arena
de esta luz penetrada permanezco:
voy disolviendo aún mi retirada
para volverla a ver recién nacido.
Ya no puedo pensar. ¡Ya estoy sin mí!…
El renglón de la luz se estrecha: ¡tiemblo!
¡No sé llegar! ¡Esas dos sombras!…¿Viven?
¿Van a vivir conmigo?…
En su renglón
la luz comienza a dibujar un nombre…
No; la imagen de un nombre…No; su vida.
¡Una paloma en el alféizar!…
-¿Mío?…
Trato de comprender. La luz se acaba…
En su resaca voy desalojado.

24 de marzo 62


Poema La persiana está rota - Emilio Prados