Te azota.
Trenza un látigo de lianas secas.
Se mofa
-manojo de flores marchitas
que se agita frente a tu rostro-.
Te obliga a respirar aire doliente,
a beber agua estancada.
Distrae tus oídos con sonidos quejumbrosos.
Coloca un velo oscuro al paisaje que ansias.
Hace tu vino agrio,
espina tu mano cuando tomas tu copa.