La casa

Hay grandes humedades de nostalgia
En las paredes de mi corazón. Es como
Si una gran noria interminable, uncida
Al asno testarudo del recuerdo
Vertiera sin parar sobre mi sangre
Aguas pretéritas de aquel río umbrío
Que antaño navegué contra corriente.
Y yo mientras, rogando, suplicándote
Que accedas a encalar los muros míos
Del corazón, a darles una mano
De futuro. Pero no lo consigo.
Entretanto, vuelven y se acomodan
Tranquilamente, sin impedimentos,
Las cosas del ayer en los estantes
Vacíos de esta casa hecha de sombras
Donde dicen que habito, donde siempre
Pasáis de largo tú y la madrugada,
Donde la noche crece y vaga, ociosa,
Por los largos pasillos de esta casa
Del brazo de tu ausencia. Y una mano
Que yo no sé de dónde habrá salido
Me reescribe en la frente aquel proverbio:
“La casa es la tumba de los vivos”…


Poema La casa - Ramón Graells Bofill