No será un silencio cualquiera.
Es el silencio del que carece de palabra
Porque los hechos, luctuosos, le superan.
Le callan la voz
Y hasta el aliento.
La ruindad, la bárbara vileza, el vilipendio,
Carecen de nombre,
Si acaso un solo alias de hijo malnacido.
La palabra hoy gira en el cielo…
Y calla.
Pero llegará el día en que en voz alta clamará
Y ese día habrá justicia.
Porque no hay impunidad para este horror,
Ni habrá olvido,
Ni perdón…