He vuelto, rey coronado

¿Quién mana sangre de castigo para amordazar,
Sólo amordazar la incertidumbre?
En tierras de Hebrón me diste el hambre.
El lado de otro infierno sellaban en tu espalda.
En estas chozas, atardeces nada más que saliva
Conservada de los largos exilios del vidente,
De un combate feroz entre antílopes y endriagos.
En el abrazo ya hay polvo.
Todo es sombra de amor en el desierto.
Hay colmenas con nieve, oscuras techumbres cayendo
En el fondo acerado de unas pupilas rojas.
Tiene olor a país extinguido la mirada.
¿Cuándo el pregonero calentando ataúdes?
¿Hasta cuándo no habrías de labrar aquella puerta, la puerta,
La séptima puerta de perfil de hacha en tu guarida?
En todo abrazo de amor está el derrumbe.
Cáliz para hervir venenos urde la tentación.
Me esperaban.


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Poema He vuelto, rey coronado - Manuel Lozano