Festín de los cuatro elementos

El viento abre sus fauces y respira.
Hambre tienes ¡Oh viento!
Hambre de vidas
De mujeres y hombres que aderecen tu mesa
Silencia al pájaro en el monte más alto
Multiplicas los muertos y cosechas olvidos.
Hambre tienes ¡Oh tierra!
Hambre de espacio
De carne de todas las especies
Y te alías al viento que le brinda alimento.
Hambre tienes ¡Oh río!
Hambre de gritos de horror
De patadas de ahogados
De curvas desnudas
Del ojos con mirar indefenso
Mientras les siegas la vida.
He visto en llamas el volcán
Las ruinas que deja el huracán
Los cementerios que improvisa el terremoto
Siento algo incontenible en la garganta…
¡Su fiesta es la feria de la muerte!
E invitaba a un río que se antojaba otro
Delineaba nuevo curso pavoroso.
Ya no veré más a María
Sirviendo una sopa en Chinandega
Ni a Luvina con sus hijos
En su caballo famélico
Se ha ido Tony con el Jazz y sus sueños intactos.
Sin develar la aritmética exacta de la vida
En la propia culminación de su festejo
Pasa la orgía de los cuatro elementos.


Poema Festín de los cuatro elementos - Consuelo Hernández