Si tenéis sed de virtud,
Venid, almas, y vebed,
Y mataros a la sed
La fuente de la salud.
Y aunque no es agua de pie
Sino de mano de Antº,
Eterna es por testimonio
Que desso nos da la fee.
A su casa recién hecha
Antº quiso traella
Y damos junto con ella
De virtudes gran cosecha,
Que es aquel niño divino
Agua de fuente de vida,
Consagrada y convertida
En casto y virginal vino.
Y por tan dichoso lance
Es con gran razón llamada
De Jesús esta morada,
Que es de salud en romance.