Dualidad

No puedo imaginarte doblando mis pañuelos
Ni lavando camisas, ni retocando ojales;
No te hago preparando el desayuno,
Y, sin embargo, lo haces.
Yo no logro ubicarte en el mercado
Entre cebollas, uvas y tomates,
Buscando o evadiendo calorías,
Y, sin embargo, lo haces.
No se me ocurre verte
Limpiando libros, sacudiendo estantes,
Ni armada de antibióticos
Para matar mi tos de por las tardes.
Nunca pensé que hicieras tales cosas,
Sin embargo, las haces…
Ese es todo el secreto de tu triunfo:
Diablillo en el amor y amor de ángel.
No eres la amante esposa:
Eres la esposa-amante.


Poema Dualidad - Luis Mario