Desconfianza

No confiar en la muerte. Es ruda y traicionera,
donde quiera te lleva con su sonrisa astuta.
Es confiar en la vida, mas confiar cautamente
porque siempre transborda los límites del vaso.
Quién habría dicho tantas mentiras encubiertas,
pues la mentira abrasa, quema y consume al alma.
Sólo cuando crepita te das cuenta de todo.
Yo no quería inventar una historia de dudas,
de sabores futuros, de sensaciones rotas.
Debo salir al viento hasta que el frío seduzca.
Por el agua corría un lirio desatado
y un poderoso sol existía en el reflejo.
Ya recelan los lobos y es austero el aullido
encima del silencio de la colina en llamas.
Cómo me acuerdo bien de todo lo que ignoro.


Poema Desconfianza - Eduardo Langagne